Guindi (o Peláez, como lo quería llamar yo, pero no me dejaron) es gris y blanco, y tiene algo de sobrepeso, como su dueño. En estos momentos está ocupando mi butaca junto al radiador porque, como todos los de su especie, es friolero, egoísta y comodón. Como yo, vamos. Tal para cual.

Guindi mira con los ojos entrecerrados y tiene las patas ocultas bajo el pecho; algunos dirían que simplemente quiere dormir y mantener el calor. Pero yo creo que, en realidad, esconde un arma y está tomando puntería mientras me observa. De hecho, siempre me ha parecido que todos los gatos tienen un plan oculto, que siempre tienen una intención deliberada en cada gesto que hacen. Supongo que esta sensación es la que subyace a todo Mininos en la Sombra.

El nacimiento de MiELS (para diferenciarlo del MELS de pata negra) responde a muchos y muy diferentes motivos. De hecho, aunque no lo parezca, algunas cuestiones creo que llevan ahí desde que empecé a jugar a rol (aunque no sé muy bien cuáles). Me gustaría hablar del esfuerzo creativo y todo eso, pero en mi caso tal cosa no existe. Yo me siento más fundición que mina. Yo no extraigo de donde no había antes, más bien refundo y transformo cosas que visto, leído, oído o que me han contado durante años y algunas son más o menos reconocibles en MiELS. Por ejemplo, y es evidente, una película, Como perros y gatos, que en su momento me pareció terriblemente injusta (¬¬) Claro que también me parece injusto el tratamiento que da a Silvestre el canario Piolín, o el que da Jerry a Tom, o, nada menos, Pica a Rasca. Quiero decir, que me parecía un gesto de justicia romper una lanza a favor de la raza felina en el mundo de la ficción, en el que los gatos salen siempre poco favorecidos. No es que a los gatos les importe un comino, pero a los humanos sí. No es justo que los gatos sean siempre los malos de las películas y me gustaría dejarlo claro en un juego en el que obligatoriamente, o casi, debes ser gato para salvar al mundo. Pero claro, a la gente no le gustan los gatos.

Esto nos lleva a un nivel más profundo que inconscientemente me movió a escribir MiELS, y es que los gatos son antipáticos a ciertas personas, sobre todo, porque son furiosamente independientes. Un humorista dijo hace tiempo (tanto que no recuerdo quién) que valorar a los perros como los animales más inteligentes porque son capaces de cumplir órdenes con rigor y exactitud, no habla muy bien del concepto de inteligencia que tenemos los humanos; y obedecer no es el punto fuerte de un gato. A cambio, si una vez que hemos satisfecho todas sus necesidades y el felino nos ha sacado todo lo que podía, éste nos devuelve un ronroneo, un restregón por las piernas o se enrosca sobre nuestras rodillas, podemos estar seguros de que es afecto genuino, del de verdad, sin que medie ninguna sumisión, sino que nace del verdadero reconocimiento de un igual a otro igual. Supongo que mi aprecio personal por el individuo por encima del grupo, incluso por encima del grupo de los buenos, y por la lealtad que surge del afecto entre iguales y no de la jerarquía, fue, a fin de cuentas, lo que me impulsó a crear MiELS. Eso y la insistencia de Guindi, por supuesto.

Aparte de mis inquietudes personales, MiELS es un cálido homenaje al juego insignia de esta casa, su bandera y su creación más conocida, nuestro Mutis de toda la vida (y si tenéis alguna pregunta sobre él, os lo ruego, dirigíos directamente  a Edge Enterteinment, actual licenciatario). Mininos no es un Mutantes con animales, como sí lo era El Cuaderno de J, por ejemplo, pero no cabe duda de que algunos de los temas que trataba Mutis rezuman por todos los poros del juego. Vamos a ver, me crié en el mundo del rol yendo y viniendo entre MERP y Mutantes en la sombra, así que se tenía que notar por algún lado. En realidad MiELS da para muchos más temas que Mutantes, el espionaje y la acción son un telón ante el que se desarrolla la obra, pero que puede abarcar también el suspense, la aventura, el terror y, sobre todo, el humor. MiELS debe ser jugado con buen humor porque un gato que se tome demasiado en serio a sí mismo no es un buen gato. No digamos un gato que se tome demasiado en serio a los demás…

Para terminar, me gustaría dejar claro, en público y desde ya, que lo mejor que tiene MiELS siempre se la he debido a otros. A los gatos por la parte creativa, pero a nuestro Octavio, por inventar MADRE, que ha sido la herramienta idónea para ponerle motor a mi idea. MADRE no es un reglamento en sí mismo, sino el conjunto de piezas que uno puede necesitar para hacerse un reglamento a medida y en el caso de Mininos, debo confesar que he disfrutado mucho construyéndolo. Pero esto me lleva a la otra persona sin la cual MiELS sería mucho menos de lo que es, el maestro de maestros Igor Arriola, uno de los padres del Mutantes original. Gracias, Igor, por la atención y la confianza que desde el primer momento prestaste al juego, por los consejos, por las aportaciones y por la ayuda. Mininos es mucho mejor desde que se cruzó contigo ;-)

Y ahora, señores, pidan de comer su golosina favorita, afílense las uñas en el sofá preferido de la familia, ocupen el sitio más cálido y acogedor de la casa y dispónganse a ser gatos durante un buen rato.
Abelardo Martínez.

Diario de diseño: Mininos en la sombra

Publicado el

miércoles, 15 de febrero de 2012

6 Comments
Lna dijo...

Como compañera de piso de un gato y jugadora de rol ocasional, estoy deseando probarlo! Gracias por una idea tan original!

Lee, Juega, APRENDE dijo...

A este tengo muchas ganas de hincarle las zarpas, y mi novia aun mas. (vivir con 5 gatos es lo que tiene)

Aras Tremandur dijo...

Yo tuve un gato... y este juego será para recordarle y sobretodo, divertirme :)

Abe dijo...

@Lee, Juega, APRENDE: cinco gatos con humanos... Mmm... célula de Uñas y Dientes, seguro, seguro. Esos gatos son mucho más que mascotas X-DD

@Aras Tremandur: pues entonces este juego va también por ese valeroso agente. Y sí, diviértete ;-)

YerayNG López Monzón dijo...

Desgraciadamente dudo que este juego pueda ver mesa de juego entre mis habituales.

Sin embargo puede que algo así sea ideal para introducir a mi novia. Por 3,5 euros, vaya si lo voy a intentar!

De todas formas seguro será una lectura amena.

Interesante la entrada, por cierto.

alberto_orco dijo...

Yo, después de probarlo en hasta tres ocasiones, he de decir que es pura plastilina en manos de un DJ aplicado. Se le puede dar un ambiente más oscuro y visceral, o incluso un toque más humorístico, según la ocasión.

Muchas posibilidades dentro de un mismo juego. A los chavales de las jornadas de Cabanillas del Campo (Guadalajara) les gustó mucho, aunque luego se llevaran un Dogfight a casa... XD XD XD