Hace nada hemos otorgado los Premios Armagedón de Ludotecnia 2011 y toca hacer una mínima reflexión sobre lo que han supuesto, o mejor dicho, sobre lo que han encontrado en el camino en ésta su segunda edición.

Cuando los convocamos por primera vez, el año pasado, pretendíamos enfatizar desde nuestras humildes posibilidades, el enorme trabajo que hay detrás de la creación autóctona, toda vez que nos parecía que sigue adoleciendo de una dolorosa falta de encuadre.

Un concurso de las características del nuestro, podía servir para mostrar siquiera una vez al año, el interesante montante de la contribución nacional, en todas sus modalidades, a esto de los Juegos de Rol, ese escenario que compartimos pero en el que tradicionalmente cuesta tanto sacar la cabeza.

Eliminado el siempre aplastante factor extranjero en modalidad original o traducida, íbamos a quedar nosotros, los de aquí y los de siempre, los que nos hemos batido el cuero por hacer de nuestra particular aventura la aventura de muchos; los que hemos servido de sustento a la afición cuando las licencias no daban para más; en una palabra, los que hemos mantenido el tinglado que no sabían soportar los otros, los que al final ganan el espacio de las estanterías con una facilidad pasmosa...

En este sentido, la edición 2011 de nuestros premios ha venido a demostrar que gozamos de muy buena salud porque las candidaturas se han abierto en abanico, aumentando sus alternativas y llevando a algunas de ellas a una lucha cerrada por las primeras posiciones.

El caso de la propuesta ganadora del año pasado, Aventuras de la Marca del Este en su secuela Escenario de Campaña (Holocubierta), perdiendo por muy poco el tercer puesto frente a Fragmentos (Nosolorol), nos parece clarificador, así como la irrupción de Cacería de Bichos (Demonio Sonriente) o el triunfo absoluto de Aquelarre 3ª Edición (Nosolorol de nuevo).

Con los datos de nuestros Premios Armagedón en la mano, podemos afirmar que el aficionado (los jurados oficiales también lo son) mantiene los ojos abiertos y paladea lo mismo propuestas de calidad, que ofertas arriesgadas o innovaciones de planteamiento, y que las editoriales o los promotores de proyectos autoeditados no cejan en su empeño de esforzarse más y más con cada nuevo juego o complemento...

¿Saludable? Pues creo que sí, para qué engañarnos. La atractiva sinergia establecida entre la afición y el mundo que la abastece desde la creación autóctona, sobre el papel parece disfrutar de buena salud y sólo queda esperar a que el tiempo sancione la bondad de las vibraciones. Sí, creo sinceramente que estamos y seguiremos estando vivos, al menos durante un buen trecho.

Os leo.

Estamos vivos

Publicado el

sábado, 21 de enero de 2012

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2 Comments
Roleage Team dijo...

Compartimos todo lo reflejado en esta entrada ;)

El Maestro dijo...

Gran reflexión :)